trying to wake me up
Hace dos años cuando llegué a Berlin parece que las sábanas y el edredón empezaron a disuadirme para dormir esos 5 minutos más que después se convierten en 10 y a veces incluso en un apacible sueño con historia incluída.
Jamás tuve tan buen dormir como aquí, aunque siempre fue uno de mis hobbits muy bien consentidos por uno, no tanto por otros.
Aquí en verano hay muchas horas de luz, tantas que a veces me da la sensación de que no llega totalmente la noche. Tengo dos ventanas enormes y nada que las cubra, tan sólo el polvo y los restos que dejan las frecuentes tormentas de verano. Cuando llegué de vacaciones y entré en mi habitación, noté algo extraño, un vacío y una claridad inusuales...habían podado nuestro árbol, de haber estado en casa cuando eso sucedió me hubiera bajado cual virgen suicida y me hubiera atado al árbol. Ese árbol era nuestra cortina, la que ocultaba nuestra desnudez y protegia nuestros sueños un par de horas más. También anunciaba la primavera a bombo y platillo.
Ahora, los días que amanece con sol, me despierta un rayo de sol justo en la cara y otro en el pie, el sol siempre tiene el mismo recorrido y ahora se que yo también, parece que nos sincronizamos. Me da por pensar que es desagradable, pero en realidad estoy deseando que amanezca para sentir esa calidez que me dice "despierta".
Estaba leyendo un blog con mensajes preciosos. Uno de ellos era este

...que me ha hecho pensar en el post que acabo de escribir.
Otro decía algo así como " Pensarás que soy muy tímida. Pero es que a veces es complicado expresar lo que llevo dentro" y creo que esta soy yo.
















